Angélica Rochon
AR ESPACIO DE ARTE
Dante Alighieri 738, Venado Tuerto, Santa Fe
Pinturas - Fotografías - Video - Instalación - Sonido
Recuerdos de la Naturaleza antes de la Destrucción
Destrucción es una palabra que aprendemos con dolor, con desesperanza; arranca gemidos de la soledad.
Pero la naturaleza no la conoce, no le interesa, no sabe de tiempo, ni de utilidad, no discrimina latidos; a ella no le importa la criatura que la perturba, ni aquella a la que el paisaje embelesa.
Entonces: apresa ese paisaje que puedas evocar y átalo a otro recuerdo, para que cueste arrastrarlo fuera de ti. Hiere con ellos, la tela o el papel sensible a la luz, sin hesitar, como crujen indiferentes las placas tectónicas, o expulsa lava el cráter para que lo que era, sea luego gris.
Solo así la vencerás. Hazlo Angélica: barniza a traición la costa barrosa en Maggiolo, con el sol de Colima, confunde sus humedades en nuestra respiración. Suprime, si te animas, los colores, del mismo modo que Ella lo hace, en el crepúsculo, y reinventa el verde, el rosa y el celeste, allí adonde su finitud los hace solo nuestros.
Déjanos ser tus cómplices, que tampoco lo sabrá.
La vegetación exótica de las pinturas pertenecientes a la primera etapa de la obra que nos ofrece Angélica, tiene la intensidad cromática de la vigilia, del sueño tenue en el sopor de una siesta, en el que reaparecen detalles de manera impertinente. Es inevitable viajar con el ojo a través de la tela, y volver a pasar por el mismo lugar, sin pretender encontrarle sentido.
La pincelada que proclama la perfección de una hoja, combinada con palabras, chorreadura y veladuras, nos enredan en una confusión entre lo que es, será o pudo ser, entre el porqué de esa imagen, justo ahora, y el adonde de la evocación.
La obra de su segunda etapa, por el contrario, pretende nuestros ojos abiertos, fijos en el centro, captando todos los detalles sin recorrer la imagen, sin dividirla. Ya es una parte, debe aceptarse y aprehenderse “de una”, para que llegue sola, la sensación de totalidad.
No hay más tiempo disponible para esos troncos, raíces y follajes, el tiempo ya pasó. La forma en que Angélica metamorfosea estos puntos focales, dándoles un efecto fotográfico mediante el claroscuro, sentencian un descuido pretérito nuestro, frente a la prodigalidad que se nos ofrecía y no la tomamos. Nos castiga con lo irreversible. Hay una visión trágica de la transformación, expresada en el paisaje: luz y sombra, vida y muerte.
Su tercera etapa es la que da el nombre a esta muestra y tal vez sea porque esta también suma a las anteriores, mezclando el recuerdo, el sueño, la realidad material y la tragedia, que junto al agua y el aire componen la vitalidad.
Pero si esta muestra quiere alertar sobre el maridaje humano con la destrucción, pulso inimputable de Gaia, hacía falta incorporar la dimensión: hombre-mujer, pequeños ante tanta majestuosidad, pequeños ante la indiferencia del nudo de un tronco, que no nos esperó para ensombrecerse.
Mediante pintura, fotografía intervenida y video, Angélica recurre a la naturaleza, para documentar nuestra oportunidad.
Curadora: Lic.Daniela Zattara
Ver blog de la artista: www.angelicarochon-artistaplastica.blogspot.com
Esta muestra se realizará en interiores y exteriores.
Declarada de Interés Cultural por el Ministerio de Innovación y Cultura de la Pcia de Santa Fe.
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Más info
arespaciodearte@hotmail.com
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