Daniel Santoro
Horario: de lunes a sábados de 11 a 20 hs.
Visitas participativas: sábados a las 15.30 y 17 hs.
Programa educativo-cultural "Chicos y grandes con el arte"
Inauguración: jueves 11 de marzo a las 13 hs.
Se realiza en el Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero –MUNTREF-, la muestra antológica del artista Daniel Santoro.
Bajo la curaduría de Raúl Santana, la muestra reúne un total de 60 obras del reconocido pintor. El conjunto incluirá pinturas, tintas, dibujos, objetos y libros de artista.
Escribió Raúl Santana sobre la obra del artista: “El proyecto artístico de Daniel Santoro configura una sostenida iconografía visual imposible de ubicar en cualquiera de las tendencias o “ismos” que han atravesado hasta la actualidad las artes plásticas en nuestro país. Su propuesta carece de antecedentes con las cuales se puede comparar o confrontar. Partiendo de nuestro legado histórico y de nuestra herencia simbólica, su inspirada amalgama de estética y política despliega una extravagante invención que pone en obra, apelando a los más variados recursos de su imaginación, ese vasto mundo peronista, extendiendo osadía, humor, ironía y tragedia sin descartar otros clamores y elocuencias de aquella vida.”
Arte para Chicos
Junto con esta muestra, la UNTREF continúa con el programa educativo- cultural “Chicos y grandes con el arte”, dirigido a grupos escolares y a familias. Es una actividad libre y gratuita, en la que se realizarán visitas participativas los sábados a las 15.30 hs. y 17 hs. Para visitas participativas de escuelas solicitar turno a museo@untref.edu.ar o por teléfono: 4759-3528/37/78 interno 115.
Sobre Daniel Santoro
Daniel Santoro, hijo de madre y padre calabreses, nació en Buenos Aires, barrio de Constitución en 1954, un año antes de la caída del gobierno de la década; es decir, no tuvo las vivencias de aquella época, pero creció en tiempos en los que el debate sobre el peronismo estaba a la orden del día. Desde 1978, ha realizado unas 16 muestras individuales y participó de unas 38 exposiciones colectivas.
A comienzos de los '70 ya estaba en la Escuela Nacional de Bellas Artes y había comenzado a compartir sus inicios en el camino del arte con su militancia en el peronismo. En 1982 entró a trabajar en el taller de escenografía del Teatro Colón, experiencia que va a ser esencial, no sólo para su crecimiento artístico, sino también para la presentación posterior de muchos proyectos, como Lecturas del Billiken o los Arcanos Porteños, incluyendo posteriormente sus imponderables enfoques del mundo peronista. Hacia fines de la década viaja a Singapur, invitado a exponer en la feria que se organiza en aquella ciudad, con motivo de los cien años de su Independencia.
Allí presenta las tintas sobre el tango con un humor inédito y delirante; su serie de Gardel y los Samurais tuvo un gran éxito, corroborado por las posteriores invitaciones para exponer en Oriente. Es en aquellos viajes donde se consolida el incipiente deseo del artista de aprender la escritura china. El aprendizaje del chino -escritura que el artista hoy maneja con solvencia- lo implicó a un modo de pensar radicalmente distinto al de cualquier lengua occidental; pero sobre todo a desarrollar una visualidad -que aquella escritura exije- en la que con gran síntesis formal la naturaleza se hace signo. Debemos sumar también sus inquietas incursiones por el sánscrito y el hebreo, y su cada vez mayor compenetración con el estudio de la cábala.
Al recorrer la obra de Daniel Santoro- según afirma Santana- es obvio que él no parece resignado a hacer el duelo por aquella época histórica (en referencia a la época peronista). Pero la melancolía que sobrelleva, lejos de paralizarlo, ha sido la fecunda disparadora de su imaginación de artista. En uno de sus textos no es casual que haya puesto de acápite ese poema de Hölderlin cuyos últimos versos, refiriéndose a la patria perdida, dicen: "Por más que busques nunca volverás a encontrarla: consuélate con verla en sueños".
