Sari
La artista internacional residente en Miami, vuelve a exponer en Buenos Aires. La muestra que lleva el nombre de “Color, Espacio y Forma” se montará en el Museo Maguncia del Papel, Grabado y Estampa, Sus pinturas, tanto figurativas como abstractas, están fuertemente influenciadas por sus estudios de arquitectura, yoga y meditación. SARI dibuja desde sus experiencias para crear vibrantes piezas que proyectan energía y tranquilidad en el mundo del color y la forma.
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Desde su rico mundo interior
Con la más seductora nostalgia de los acentos arquitectónicos en su certera composición, todos y cada uno de los cuadros de esta madura pintora, que se interna por igual por los caminos de la figuración y de la abstracción, manifiestan que su arte es el único capaz de expresar, en su totalidad, el agitado e inquietante panorama de su mundo interior, algo que no logran, pese a su riqueza, ni los escritores ni los compositores. Porque en cada una de las obras de Sari palpitan por igual recuerdos y experiencias, pasiones y aventuras del alma, el tremendo florilegio de la soledad o los reconfortantes jardines del amor, la serenidad de la meditación o el agitado océano de la aventura intelectual, la vida dicha en toda su plenitud y también, como en entrecortados sollozos visuales, el ineluctable camino que, ciego y sordo pero no evitable ni postergable, va llevando hacia la muerte, que deja tras de sí, como la artista lo confirma a través de su magnífico testimonio de su obra plástica, la ya y ahora imborrables huellas de su perdurable creación.
Formas y colores, en un contrapunto incesante, que ya se serena en la calma de la sabiduría o se agitan en el entrechoque de una duda puramente existencial, persisten llamativamente en la obra de esta singular artista. Sus telas son el más fiel reflejo de sus tristezas o de sus angustias, de sus satisfacciones o de la aguda inquietud de sus necesidades siempre espirituales, de su interminable búsqueda o de los relativos oasis de los consuelos de su fe.
Para ella, y lo demuestra sin interrupción alguna en la secuencia de sus empinados trabajos plásticos, la pintura es el costoso y también doloroso espolón de la inspiración, que se clava cada vez más cruelmente en las sensibles llanuras de su inspiración, y hay que darle siempre, sin vacilación alguna, la más convincente respuesta, que debe ser formulada y entregada desde los intactos territorios del alma. Encarnada ésta en las tempestuosas barcas de la fantasía, que apresa así, y lo hace naturalmente, el otra veces evanescente sortilegio de la hermosura.
Sari lo sabe desde las raíces mismas de su ser, y lo demuestra en el certero juego de sus imágenes y de sus colores, síntesis de una hermosura material que no es otra cosa que el reflejo del gran equilibrio de su alma, que es la que nutre siempre y cada vez sus trabajos artísticos, que van completando así el conquistante estandarte de su llamativa pintura. Que se manifiesta con plenitud en sus telas, que son las candentes estrofas de un poema singular y a salvo de las heridas del tiempo, dada la constante belleza de su lenguaje, hecho de la más profunda sensibilidad, y de la inteligente y sagaz observación del mundo y de sus cotidianos milagros, que ella convierte en la soberbia expresión de sus perdurables cuadros.
César Magrini
Escritor y Crítico de Arte
