Periódico » #175 Julio 2010
Hernán Dompé
De batallas y guerreros
Por Marcela Costa Peuser
Con la luz dorada del amanecer, el guerrero se pone en camino y, a medida que transcurre el día, el sol recorre el campo de batalla tiñendo su suelo yermo con velos violetas y azules hasta alcanzar el ocaso, no sin antes enfrentarlo a su propio instante. Ese instante, quieto y profundo, de implacable soledad, en que el guerrero debe aceptar el desafío de la más dura batalla: la propia.
