Llegó noviembre y, con él, el ritmo vertiginoso del último trimestre del año. La quinta edición de Buenos Aires Photo nos deja la agradable sensación de que vamos por buen camino, al menos, en el campo del arte. Recorrerla resulta estimulante, se percibe una energía contagiosa, una efervescencia que flota en el aire, producto de un entusiasmo genuino.
