Remo Bianchedi

Trabajos 2006-2010
05/03/2010 - 11/04/2010

Sala Cronopios

El artista muestra, sus pinturas y dibujos inéditos. Cuatro años de itinerario de un viaje: la metáfora como origen de la producción de arte y la metáfora en su sentido literal, “llevar más allá”, gesto físico, movimiento, ampliación de significado, registro de una “traslación” donde la pintura es vehículo.

Remo Bianchedi nace en Buenos Aires, Argentina, en el año 1950. Reside en la provincia de Jujuy desde 1969 hasta 1976. Desde 1976 hasta 1981 vive en Kassel, Alemania y luego en Madrid. En 1983 regresa a Buenos Aires. Desde 1991 vive y trabaja en Cruz Chica, provincia de Córdoba.

Más info: Secretaría y Prensa, Fundación Mundo Nuevo - arte@fundacionmundonuevo.org.ar

......................................

Texto sobre la muestra “Yo no es otro”
por Remo Bianchedi 3-3-2010

Me gustaría decir de la muestra esta no solo lo contemplativo, o sea lo que es pintura, dibujo etc, si no el concepto general de porque se realizo, que me parece inédito . la historia es 4 años de trabajo , yo en 2005 había decidido abandonar el mundo del arte, lo que se llama el mundo del arte, lo que yo llamo la tercerización de la producción de arte, y por un montón de situaciones, entre otras hasta filosóficas si se quiere, y lo conozco a José (José David, presidente de Fundación Mundo Nuevo), que es un hecho importante ,y el me plantea acompañarme, es decir que retornara a la pintura y producción de arte pero en su compañía, lo que siempre ha ocurrido en cualquier epopeya histórica , dante y Virgilio, por ejemplo. Ahí hicimos un acuerdo con él de absoluta palabra, no medió un solo papel, y milagrosamente logramos conservar la palabra hasta ahora, y el me dijo que siguiera pintando lo que quisiera, como quisiera, a partir de conocerlo a José en mayo de 2006 tenía 10 bastidores en mi casa, de 90 x 60, que estaban blancos y como me había caído tan bien lo que me había dicho, pensé, voy a mostrarle que puedo pintar y me pinté los primeras telas que ves al inicio de la sala, en una semana pinté las diez telas. Paralelamente digamos, como dije, ahora tengo el tiempo no limitado para trabajar, no tengo imposición de ningún marchand, galerista, o lo que fuere, en principio empecé a pintar sin ningún plan, terminé esas diez telas en buenos Aires y en ahí fue como recuperar cosas mías, que yo las tenía, que nunca había podido sacar de los cajones digamos por esto de los experimentos del famoso mundo del arte, uno de los proyectos desde hace muchos años es creo digamos personajes que actúan, no invento, pero creo personajes que sustituyen o interactúan por mi, uno de ellos es el señor Lafuente, su apellido es la traducción del migitorio de Duchamp que se llamaba La fuente, entonces dije, me acordé de Lafuente, y dije voy a dibujarlo, a ver como se ve Lafuente en estos momentos, y son todos estos que estoy señalando acá a mi derecha, que es el personaje que está sentado como si fuera Chac Mool el dios de los aztecas, a punto de empezar una travesía, un viaje. Entonces junto con Lafuente recuperé es mi utilización o el uso que yo hago de la filosofía como herramienta de producción de arte. Uno de los filósofos que yo adhería es un filósofo austríaco, Wittgenstein de principios del siglo XX, y el tenia una frase muy buena que dice “una cosa siempre significa más de dos cosas” ó “una cosa tiene siempre más de dos significados”, a partir de eso lo tomé como modelo para dibujar y ya puedo prescindir de lo que se llama originalidad y tratar un mismo tema que es la figura antropomórfica, sentada, esperando sobre un fondo abstracto, y empezar a mirarlo de distintas veces, o sea mirarlo desde un punto de vista, de otro, y así empezaron a salir estos dibujos, En ese momento de recuperación también recupero un pintor, un artista que a mí me gusta mucho que es Gustav Klimt, siempre se lo consideró un artista decorativo y en realidad el dorado de Klimt o la supuesta decoración de Klimt es el anuncio del horror final de la modernidad, como un anuncio que el dorado no está anunciando ninguna iluminación sino en realidad la caída de un modo vida o una cultura. Con Klimt recupero también la memoria y me acuerdo, a mi me gusta mucho la historia del siglo pasado de los treinta primeros años del siglo pasado y me acordé de una anécdota que es cuando los aliados al fin de la Segunda Guerra Mundial amenazan con bombardear la ciudad de Viena, los alemanes sacan toda la obra que había en Viena y la desparraman por Austria, uno de los paquetes de obra va al Castillo Immendorf en el nordeste de Austria, cuando los alemanes llegan ahí al comando de las SS justo estaban llegando los rusos, y el comandante del grupo escribe en su diario que están llegando los bárbaros y que van a quemar todo, que hace el hombre? Cuelga no de manera decorativa sino cuelga para fotografiar toda la obra que había, entre ellos 17 Klimt y hace un inventario y le prende fuego. Cuando se empieza, y para mí el principio del siglo XXI es semejante al principio del siglo XX dije, porque no trabajar sobre un hecho histórico como el incendio del Castillo Immendorf, no es que dejo Lafuente, Lafuente iban paralelos y empiezo a pintar los paneles que están en el piso, donde la apoyatura estética era Klimt estudiar la pintura de Klimt y él logra resumir la figura antropomórfica con la figura geométrica, y empiezo a pintar los frisos, así se llaman en el principio y fin de la modernidad, y en el medio de la pintura también gracias a José , puedo volver a vivir a las Sierras, había pintado entonces ocho frisos, me faltaban dos, y bueno quedamos que me vuelvo a vivir a mi casa de Cruz Chica en Córdoba, y cuando llego allá venía muy entusiasmado con el formato grande, las pinturas , los paneles del friso pero el friso me había quedado a la distancia, estaba en otra naturaleza, y estaba con ganas de pintar, entonces armo la tela del señor Lafuente, y cuando me pongo a pintar me doy cuenta que no podía, no solamente había ocurrido un cambio geográfico sino algo dentro de mí se había empezado a modificar, decido entonces volver a algo que para mi , yo pertenezco a la generación de los 70, fue primordial, que fue la producción de arte a través del dibujo, la gráfica, en vez de pintar la tela la dibuje, y dije acá hay otra cosa, acá va a aparecer otra cosa, y siguiendo el esquema de la figura de Lafuente, empiezo otra serie que ya, me empiezo a imaginar como un viaje, y es La otra orilla, pensando que estaba en un trance, no tenia la menor idea de a dónde iba a llegar yo, pero sabiendo que tenía que ver con mi propia integridad, mi propia libertad, mi propio deseo, y dije entro a hacer locuras, como decía Dante, y a mitad de camino de mi vida, y dibujo, dibujo, dibujo, y ahí nacen las otras series, “Las cuevas de Altamira” “El observatorio del mundo” “Lafuente” y es la figura de Lafuente que de repente sigue como Chac Mool, que se sienta, se sienta erguido, que son estos cinco, se empieza a parar, empiezan a aparecer cosas de la naturaleza, uso el stencil,y en vez de utilizar los fabricados usé los naturales, busqué de las plantas que me rodean, y descubrí las hojas del nogal, y empecé a estenciliar con elementos naturales, y de repente haciendo esa serie de dibujos, la figura sin darme cuenta un día se paró, no se paró estáticamente como yo antes hacía las figuras paradas, sino que empieza a moverse, incorporo la diagonal como señal de movimiento.
Cuando empieza el movimiento, me acorde del tema de Immendorf y tenia ganas de volver, digamos yo tengo dos maneras de tratar la figura humana, a partir de fotografías que generalmente son de los años 20, 30 del siglo pasado, ó a partir de la figura como Lafuente que es la figura mía, y ya había hecho todos los dibujos del Observatorio del Mundo. Me estaba agotando con un dibujo, se me acabó la sorpresa, vuelvo entonces al modelo fotográfico, trabajo con cinco personas, que son recurrentes, de los años 20, dije, no se trata solamente de cambiar la fuente de donde saco las cosas, busco otra fuente, y vuelvo al Castillo Immendorf, y empiezo a pintar imágenes con la idea de que la figura humana que está representada mirase al tipo que esta en el momento de encender el fósforo, y la instalación esta puesta de esta manera porque simula el modo que yo me imagino colgaron las obras para fotografiarlas y después quemarlas.
De repente pasó algo que fue la figura geométrica que ocultaba imágenes y se empieza a convertir en figuras naturales, las hojas, los colores, una vez que termino la serie de Immendorf y decido terminar el friso, y ahí concluye la historia de Immendorf, digo bueno y ahora para donde rumbeo, dije , vuelvo a lo que es mi naturaleza, volví a dibujar, y de repente me pasó algo que nunca me había pasado que es dibujarme a mi mismo, que nunca me había pasado, dije autorretrato es una tontera, entonces dije que modelo busco que sea semejante a mí, y como mis modelos están en la historia del arte elegí una pintura de Modigliani que se llama “El joven aprendiz” es un joven adolescente que esta en la misma posición que mis dibujos y volví a lo que había hecho con Lafuente, una figura antropomórfica y no es la intención mía repetirla, sino verla todos los días de distinta manera, elegí lápiz de color , y que colores? Y miro por la ventana y dije, están ahí afuera, entonces los colores salían de lo que veía en la naturaleza, a la mañana hay una luz, a la tarde el naranja empieza a invadir absolutamente todo, la figura ahora viendo la después de terminar toda la serie me doy cuenta que es el fotograma de una película, la película era sobre mi vida, entonces decido seguir hasta ver como terminaba la película, cuando me di cuenta que la película estaba terminando y yo por primera vez estaba empezando a decir parado y con cuerpo, este soy yo, no era ninguno de mis personajes, vuelvo a pintar, y hago el mismo procedimiento de antes, dejo la figura antropomórfica que es el modelo mío, y otra vez vuelvo a los mismos personajes que usaba antes, que uso de las fotos, de un fotógrafo alemán de la época de la guerra, uso muchos de esos personajes , que están aquí ahora, volví apasionadamente a ver sobre el Renacimiento, si tengo que decir a que movimiento pertenezco diría que es a la gran tradición que es el Cuatrocento italiano. Y es una concepción global no solo del arte sino de todo, cuando producís artes estas produciendo un conjunto de cosas que van de la filosofía, lo sagrado, y tres preceptos que para mi son importantes que es el concepto de belleza, de verdad, y de bien; y entonces parte de esto del Renacimiento encuentro la figura del doble, que acompaña, que es el reflejo de uno, y ahí elijo tres personajes, y decidí bautizarlos, darles un nombre, porque hay en filosofía un principio que dice “aquello que no tiene nombre no tiene ninguna restricción”, lo que tiene nombre empieza a tener restricciones, se llaman Hans, Antonio el que toca la guitarra, y Federique que imita el modelo del Renacimiento que miraba de frente, cada uno de los tres representa tres estados de ánimo, introspección , el cálculo tomar distancia, y el otro es el que toca la guitarra aunque no tenga cuerdas, este en el medio del río, le llueva, o no tenga guitarra; cuando estoy llegando a eso necesitaba como cierre del viaje de la muestra hacer un par de ultimas pinturas, como última etapa de este viaje, como sucede en la naturaleza, el final de un viaje es el principio de otro. Y entonces elegí dos personajes, una mujer y un hombre, que tiene que ver con posición personal en el mundo, enamorado de alguien, y no se porque invente como una cosmogonía que es el tema de las mariposas, que les salen de los ojos, creo que Platón dice que la vista es el más bello de los sentidos porque es donde entra todo, entonces digo si entra todo y me doy cuenta que a través de estos trabajos me he vuelto a constituir como artista que es lo este representando sea la iluminación, no tiene nada que ver con el Budismo, sino es el darse cuenta, y ahí están, son esas dos figuritas (son las dos obras solas colgadas en lo alto, al final del recorrido)